CAMBIOS EN LA LEY DE TIERRAS
El Gobierno impulsa una reforma para flexibilizar las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros. El objetivo es atraer inversiones, generar empleo y reducir trabas burocráticas.
El Gobierno busca modificar la Ley de Tierras, una norma que hoy limita la compra de campos por parte de extranjeros y que, según el oficialismo, terminó convirtiéndose en un obstáculo para la llegada de inversiones.
La propuesta parte de una idea central: si una empresa extranjera invierte en Argentina, produce, genera empleo y paga impuestos, la tierra no deja de estar bajo soberanía nacional. Sigue sometida a las leyes argentinas, a los controles del Estado y a la Justicia del país.
Desde el Ejecutivo sostienen que las restricciones actuales generan incertidumbre, frenan proyectos productivos y reducen el ingreso de capitales que podrían impulsar el desarrollo de distintas regiones.
Con la reforma, el Gobierno busca facilitar nuevas inversiones en el sector agropecuario y productivo, con la expectativa de generar más empleo, mayor producción y crecimiento económico.




