LATINOAMÉRICA

Grupo de Puebla: el foro que reúne a la izquierda latinoamericana y sale en defensa de sus referentes

Presidentes, expresidentes y dirigentes progresistas de distintos países integran una organización creada para articular políticamente a la izquierda iberoamericana. Entre sus figuras aparecen Rafael Correa, Alberto Fernández y Evo Morales, todos atravesados por causas judiciales, mientras el espacio denuncia "lawfare" cuando la Justicia alcanza a referentes de su sector.

El Grupo de Puebla nació en México en 2019 como un espacio de articulación de dirigentes progresistas de América Latina y España. Actualmente presenta entre sus fundadores e integrantes a figuras como Lula da Silva, Rafael Correa, Alberto Fernández, Evo Morales y José Luis Rodríguez Zapatero. El propio foro habla abiertamente de construir una agenda internacional progresista y de fortalecer la unidad de esas fuerzas frente a la derecha.

Pero la lista de referentes también acumula serios problemas con la Justicia. Rafael Correa fue condenado en Ecuador por corrupción; Alberto Fernández fue procesado en la causa Seguros, acusado de negociaciones incompatibles con la función pública, y también en la causa iniciada tras la denuncia de su expareja Fabiola Yáñez, por lesiones y amenazas en un contexto de violencia de género. Evo Morales, por su parte, llegó a 2026 con una orden de captura en Bolivia y fue declarado en rebeldía en una causa por presunta trata agravada de personas. Frente a estas situaciones, varios de los involucrados han denunciado persecución política o irregularidades judiciales.

La reacción del Grupo cuando los tribunales avanzan contra dirigentes de su espacio se convirtió en una de sus características más cuestionadas. Tras la condena de Cristina Kirchner en la causa Vialidad, el foro calificó la sentencia como un ataque político disfrazado de fallo judicial y habló de "lawfare". En 2025 volvió a defenderla antes de que la Corte Suprema dejara firme la condena y, todavía en junio de 2026, su Consejo Latinoamericano de Justicia y Democracia continuaba denunciando una persecución judicial contra la expresidenta. También defendió a Alberto Fernández frente a la causa de los seguros, calificándola como otro episodio de persecución contra el progresismo argentino.

El patrón deja una contradicción difícil de ignorar. El Grupo de Puebla se presenta como una articulación en defensa de la democracia, la justicia social y los derechos, pero cuando algunos de sus principales referentes quedan bajo investigación o son condenados, frecuentemente interpreta la actuación judicial en clave de persecución política. Más que una simple usina de ideas progresistas, el foro terminó funcionando también como una poderosa red internacional de respaldo político para dirigentes de izquierda cuando llegan los problemas.