DISPUTA POR LOS RECURSOS DEL ATLÁNTICO SUR

MALVINAS: SE ENDURECE LA DISPUTA

Argentina avanzó con nuevas sanciones y prepara una ley para ampliar las penas contra las empresas vinculadas a la explotación petrolera en las islas.

La disputa por las Islas Malvinas volvió a escalar y esta vez el petróleo quedó en el centro del conflicto. Argentina avanzó con nuevas medidas contra las compañías que desarrollen actividades hidrocarburíferas en la zona sin autorización nacional y prepara un proyecto de ley para endurecer las sanciones.

El principal foco está puesto sobre Sea Lion, un proyecto petrolero ubicado al norte del archipiélago y encabezado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. El yacimiento tendría recursos estimados en unos 1.700 millones de barriles de petróleo, mientras que las compañías proyectan comenzar la producción en 2028.

El conflicto no comienza ahora. Rockhopper fue inhabilitada por Argentina en 2013 y Navitas recibió en 2022 una inhabilitación por 20 años para desarrollar actividades en territorio argentino por su participación en Sea Lion sin autorización nacional. La legislación argentina ya contempla sanciones contra quienes participen directa o indirectamente en este tipo de explotaciones.

Ahora se busca profundizar ese esquema. El paquete anunciado apunta a acelerar las sanciones y el proyecto que llegará al Congreso pretende ampliar el alcance sobre accionistas, proveedores y otras compañías que colaboren con emprendimientos considerados ilegales por Argentina.

Las petroleras, por su parte, sostienen que cuentan con licencias válidas otorgadas por las autoridades de las islas y con respaldo británico, y aseguraron que las medidas argentinas no modificarán por ahora el cronograma de Sea Lion.

La disputa por Malvinas también se juega bajo el mar. Con miles de millones de barriles potencialmente en juego, la explotación de los recursos naturales vuelve a convertirse en uno de los puntos más calientes del reclamo argentino.