Tras el atentado de Berlín, la Policía alemana pidió endurecer la inmigración
El principal sindicato policial reclamó cambios en las leyes de inmigración, ciudadanía, asilo y deportaciones tras el ataque islamista que dejó una mujer muerta y decenas de heridos.
El atentado islamista ocurrido durante la Marcha del Orgullo en Berlín reabrió el debate sobre la política migratoria en Alemania. El ataque dejó una mujer muerta y decenas de heridos. El autor, un ciudadano alemán de origen libanés, ya había sido identificado como extremista, pero estaba en libertad porque la Justicia consideró que ya no representaba un peligro.
Tras el ataque, uno de los principales sindicatos de la Policía alemana reclamó una reforma profunda de las leyes de inmigración, ciudadanía, asilo y deportaciones. Entre otras medidas, propuso que la ciudadanía vuelva a estar condicionada a una integración efectiva y que sea más sencillo expulsar a extranjeros considerados peligrosos.
El reclamo policial volvió a poner en el centro del debate las políticas migratorias aplicadas en Alemania durante los últimos años. Sus impulsores sostienen que el sistema necesita mayores controles para prevenir nuevos ataques, mientras que otros sectores advierten sobre el impacto que podrían tener esas reformas en el derecho de asilo y las garantías individuales.
El caso también alimentó las críticas de quienes cuestionan el rumbo migratorio impulsado durante años por buena parte del progresismo europeo y sostienen que la seguridad volvió a convertirse en una de las principales preocupaciones de la sociedad alemana.




